Era el día de Nochebuena de 1353 y todos, desde la aldea de Haro, habían decidido trasladarse a las Salinas de Añaga para celebrar una noche tan especial.
Teresa, continuaba exhausta y pálida de cansancio por la frenética lucha que entablaba con una Muerte empeñada en llevarse a alguien de aquellas Salinas bajo su amparo. Las heridas que el zarpazo de las maderas le produjo en su caída, habían cerrado bien, pero la infección no remitía y esto le provocaba una fiebre ardiente. Para más desgracias, su pequeño Daniel, que a pesar de haber progresado con las pócimas del doctor Jeremías le suministraba, continuaba infelizmente ciego sumido en su mundo sin color.
La desafortunada y pequeña familia, estaba en el corazón de todos, pues las desgracias amontonadas, provocan mas lástima que aquellas que se nos presentan aisladas.
Además, a la mañana siguiente, Héctor el zapatero debía partir para Asturias y había que reconfortar al solitario viajero que se disponía a afrontar en el día de Navidad, un viaje tan largo y sombrío por aquellas escarpadas montañas en busca de la meiga de leyenda milagrosa que salvaría la vida de la malherida Teresa.
Mientras el Doctor Jeremías colocaba un paño con agua fría sobre la frente de Teresa, Daniel se dirigió con los brazos estirados hacia la puerta, cuando alguien golpeó sobre ésta, hasta que acertó a girar el pomo.
Al abrirla, todos entraron en tropel sobre la única sala de la casa. Víctor, Ciriaco, Héctor y Carmela, la joven bajita con tacones altos, aparecieron de golpe cantando una canción de Navidad. Tras ellos, Pedro el cantinero y Ciriaco esperaron en la calzada pues venían cargados con grandes sacos de sabe Dios que alimentos.
Teresa, aún en su mal estado, los saludaba al llegar, levantando el brazo no dañado como quien saluda desde otra vida, sacando de lo más hondo de su ser las ultimas gotas de energía para hacer doblegar la comisura de sus labios y mostrar una tenue sonrisa.
- Entren todos por favor, la casa es pequeña pero el corazón es grande-dijo con dificultad.
Los visitantes se sentaron alrededor de Teresa, que incluso con ojeras, mantenía la belleza que irradiaban su sojos verdes.
Poco después volvieron a llamar a la puerta. Y apareció Nicanor Beltran, el hombre bueno que también vivía en la aldea, acompañado de un gran grupo detrás, ¡Santo cielo! Tras él estaban la mujer de Jeremías y sus nueve hijos queno querían estar sin su padre en esa noche. Viendo el tumulto, más gente de la villa se acercó con humildes regalos para el niño y su madre. La casa se llenó de gente y decidieron que como era imposible entrar todos el misma casa formarían el círculo de fuego.
El círculo de fuego era una formación muy usada por aquellos que acampaban a la intemperie en las frías noches de invierno. Consistía simplemente en hacer un círculo de unos diez metros de diámetro con cinco o seis grandes hogueras y en el centro una más, de tal forma que se formaba una irradiación de calor uniforme y agradable en el hueco que quedaba entre ellas. Con eso conseguirían estar confortados en una noche que aunque de cielo limpio se presentaba, fría como un tempano de hielo se presumía.
Saldremos fuera, - dijo Nicanor -e improvisaremos un campamento para celebrar esta Nochebuena. Ciriaco y Pedro sacaron comida y vino, las hermanas de Nicanor se presentaron con sendos laúdes y Teresa quedó tumbada cerca de la hoguera pequeña. Poco después todos cantaban canciones de Navidad, pero cuando el vino comenzó a calentar el cuerpo, las hermanas comenzaron a tocar canciones populares mas profanas y animadas.
La mujer de Jeremías, era una robusta personalidad de casi metro ochenta de estatura y más de noventa y cinco kilos de peso. Con cara de buena persona y mofletes colorados, reía con las canciones a grandes carcajadas. Se levantó y agarró del brazo a su esposo Jeremías, bajito y delgado como el tronco de un olivo, que no se resistió y acudió a la demanda del baile para el que su mujer le apremiaba.
Daban vueltas y vueltas al son de la música y todos reían por la grotesca estampa que la extraña pareja les brindaba. Ella le sobrepasaba en más de dos cabezas y un cuerpo.
Victor de Yuste susurró sarcástico al oído de Héctor, - No entiendo como este hombre diminuto pudo hacer nueve hijos a esta mujer de talle exagerado. Debió hacer un esfuerzo titánico para llegar a ese excelente resultado.
Ja ja! - rió Héctor - es cierto maese, pero aún subestima vuecencia el poder de las pócimas de esta eminencia que entre las carnes de la mujer de cuando en cuando se deja ver.
Mas tarde, Carmela bailó con Daniel agarrado del brazo, y Ciriaco como siempre un poco avergonzado lo hizo con Elisa la menor de las hermanas.
Pero algo se percibió en el son de las canciones. Repentinamente las voces comenzaron a apagarse. Pedro miró al cielo y dejó su mirada en él clavada. Y Victor vió a Pedro y miro al cielo, y Héctor miró a Víctor e hizo lo mismo y Carmela y Elisa y su hermano Nicanor y al final todos miraban al firmamento mientras la música se detenía por completo. El silencio se hizo tan presente que parecía se podia palpar y conmovidos todos vieron una estrella desplazarse por el cielo.
Siguieron su traza con admiración, contemplando los destellos azules y rojizos, que dejaba atrás en forma de cola eterna. Como un magnífico cometa de colores, surcaba el espacio infinito con excitante serenidad y elegancia. Grande como la hija de la luna, brillante como un diminuto sol, se hacía dueña del firmamento con un desplazamiento suave e uniforme en dirección al este.
Teresa tambien la vió, y a la vez que sonreía, sus ojos emanaban lágrimas de última esperanza en sus pupilas. Sujetó la barbilla de su hijo Daniel, y la empujó con suavidad hacía arriba. Le hizo mirar hacia hacia el cielo y Daniel contempló. Esa enigmática estrella que se perdía en los confines del horizonte fue la primera imagen nítida que en su vida vió.
Continuará...
Que la estrella te guíe en tus múltiples viajes, pequeño duende, y te muestre siempre el camino que desees.
Un abrazo, Peter Painter.
un cuento de navidad muy inspirado, esperaremos la continuación ansiosos,
Felices fiestas y Feliz Año Nuevo
Una introduccion a la Navidad con su majestuosa y enigmatica vision en esa fugaz estrella que trae mucha belleza . Precioso cuento Peter , como siempre un placer leerte . Besos
Ay, Peter, que Daniel ha conseguido ver por fin.... Muacksssssssssssssssss..... :-) Mira que este capítulo era hermoso, que caldeaba el ánimo esa escena en que todos se reúnen alrededor del círculo de fuego, los bailes, las canciones, ese momento tan divertido y entrañable del dispar matrimonio bailando... Mira que hasta me había quedado calladita, mirando yo también esa estrella y con ganas de pedirle un deseo... Pues al final has puesto el broche de oro. Chico, es que llega una a encariñarse con esos personajes...
Anda, sé bueno y no tardes mucho en continuar. Estoy deseando saber cuál es la reacción de Daniel ante la belleza de lo que sus ojos contemplan por primera vez, y seguro que Teresa va a mejorar solo de le emoción de saber que su hijo por fin ve...
Besazos enooooooooooormes, y que esa estrella te guíe a ti también, como decía Eric.
Que en el centro de una espectacular 'bonfire' te roce esa estrella que te pertenece.
Felicidades para ti, mi querido duende. Lo mejor, que llegue en el 2008.
Uauhhhh, menuda narrativa mas interesante...enhorabuena
Saludos, Marc
Qué buenos son tus relatos, duende, los leo siempre como si tuviera una novela entre manos... a la que le faltan páginas :( y me entra un poco de impaciencia pensando qué trabajo costaría no dejarnos con esta intriga. Esta vez está bien, Daniel ve.
Mucha felicidad para el año que comienza, Peter. Besos.
Duendecito, me encantó tu cuento de navidad. Siempre la gente sencilla tiene la sabiduría de captar los grandes acontecimientos como en tu historia.
Un feliz año 08 lleno de amor y éxitos!
Ya contra reloj, pero no podía despedir 2007 sin desearte feliz año, duendecito, que sea muuuuuuu feliz. Un besazo.
Hola Duede,
Soy la rubia que salio la noche de reyes y concidimos en un garito.
No esta nada mal, he leido solo uno de tus relatos.. y si es verdad que creas espectación... ya veo los comentarios de los demas que te leen y estan encantados/as... te felicito por tu facilidad de imaginación y ademas son preciosas las fotos que incluyes le da un bonito toque.. para que entremos en tus fantasias...
Hasta pronto...
Besos
Que mejor momento para recuperar la visión que un día lleno de magia...yo también espero la continuación.
Feliz 2008 y que esté lleno de magia, eso siempre!.
Por cierto, te robo las dos últimas fotos.
Besitos azules para el pequeño duende
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Dónde está mi duende preferido?
Beso 2008
Hola amig@s...
Gracias a todos por vuestros comentarios.
Volveré pronto. No me he ido para siempre. Pero desde luego es el periodo mas largo que he estado ausente. Tengo mis motivos, pero porfi esperadme que volveré...
Os echo de menos...
Hola duende,
Me alegro saber de ti... soy Carmen (rubia- garito noche de reyes; nunca me habia descrito así de mi misma, que curioso estas cosas de internet) si vuelves que me imagino que si, veras mi mensaje, me gustaria hablar contigo y comentar algunas cositas personalmente... por eso si te interesa escribeme al siguiente correo que es dónde me localizas.... es el siguiente: carmencastanon@tiscali.es
Escribeme que me gustaria mucho contactar contigo......
Espero que todo vaya bien...
Besazos
Carmen
¿Cómo no te vamos a esperar, bishillo? Como tienes motivos para esta ausencia no habrá tirones de orejas, sino un montón de besotes en cuanto aparezcas. ;-)
Ahí va uno para ir haciendo tiempo... ¡¡Muacksssssssssssssssssssss!!
Uys... Ma quedado como en verso..jajajaja..
Hala, otro besillo.
¡¡¡Duendecitoooooooooooooooooooooooooooo!!! ¡¡¡Muacks, muacks, muacks, muaaaaaaaaaaaaaaaacksssssssssssssssssssssssss....!!!
Acabo de ver esas preciosas orejas asomar por Rincones y vengo corriendo a saludarte, y a darte un besazo de esos de película. Tengo un brazo tonto, chico, tontísimo, me están poniendo infiltraciones y me ha prohibido el médico bajo pena de muerte que teclee, así que he tenido que dejar encajada la puerta de Rincones. Pero ha sido verte por ahí y ya ves el caso que le estoy haciendo al matasanos..je... Anda, mándame a Jeremías, que seguro que ese me cura mejor.. ;-)
Es maravilloso tenerte de nuevo entre nosotros, cosita linda, de verdad que lo es. Te echaba de menos...
Un beso enorme, y aunque no podré comentar hasta que pueda usar de nuevo bien el brazo mañana me tienes aquí pa leerte. Muackssss..
carmencastanon@gmail.com