¿Un milagro? Bueno, mejor dos. Porque uno es entrar y el otro es salir de donde Val emergió.

Este perrito es como la mala hierba, inmortal y travieso. Ya ha visitado la clínica de mi amigo Alvaro y su mujer Adela varias veces. Vive solo y sólo quiere vivir, pero deben de tratarlo muy bien porque ya no sabe que hacer para volver.

En esta ocasión ha montado el numerito. Hubo que sacarle de dentro del coche, pero que de muy adentro.

¿Y el pobre Alvaro?, que trabaja incansable y gratis, y que no acude a la llamada de sus amigos del alma para las cañas porque está ocupado.

No, él no te dirá porqué, no lo hará. No nos dirá porqué tantas horas de demora y no lo va a hacer porque Alvaro es uno de esos héroes silenciosos que tanto abundan, pero que nunca se les ve.

Pero luego, te enteras porqué no fué. Unía costillas y entablillaba patitas en la pequeña clínica que los escasos fondos no le agranda y tanto necesita.

Y ahora Val, el cachorro perseverante, deambula por Badajoz. ¿Que trama ahora Val para volver a ver al veterinario que 7 veces la vida le salvó? ¿Qué hará para su atención de nuevo llamar?

Noticia completa

http://www.hoy.es/20071107/badajoz/perro-siete-vidas-20071107.html