Alguien que venga y pueda poner un poco de orden en este sin sentido. Ya hemos demostrado mil y una veces que no somos capaces de poner fin a esta lenta y amarga autodestrucción. A veces, cuando veo las noticias me ruborizo al pensar que pertenezco a la raza humana. Mientras tanto, alguien ya debe estar viniendo a echar una mano, alguien de ahí afuera que acuda a mi llamada, y así a la vez que esperamos nos recreamos viendo las bombas caer.